El lugar de paso para muchas generaciones durante siglos ha sido esta carretera que hoy en día comunica Cehegín y Caravaca con la carretera de Calasparra en el empalme. A pesar de que se construyera la Autovía, todavía mucha gente prefiere esta ruta más rústica, además de tener a sus laterales empresas consolidadas durante años.
La peculiaridad de la carretera es el estrechamiento de los árboles, un paisaje precioso sin duda, pero que ha costado la vida a muchos conductores, aunque ya son muchos con que sea tan solo uno.
No pensemos que los árboles siempre han estado ahí. Recuerdo que mi padre me dijo que su abuelo llegó a ver como los plantaban cuando él tenía sobre 10 años más o menos, es decir, sobre el año 1914-1915.
La tierra y los pedruscos era lo que había en está carretera, como en todas de origen similar y los carros y las burras eran quienes hacían uso de ella hasta la llegada de los primeros coches a la comarca.
Hoy los árboles se ven desvestidos y desnudos, muy podados, pero cuando la primavera llega, el marrón grisáceo del invierno cambia por el verde vivo de la primaveral.
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2 de febrero de 2010
27 de enero de 2010
Se ve todo, menos cuando hay niebla
Sin necesidad de entrar en la fortaleza ya se puede alzar la vista y ver todo el pueblo y más allá, aunque la niebla de hoy dificulta la visión bastante.
Antiguamente, en época medieval, los ojos de los soldados estaban tan agudizados que con un solo vistazo podían ver si el enemigo venía y calcular aproximadamente la distancia a la que se encontraban. Trae curiosidad saber que muchas veces esa distancia se media en unidad de tiempo, no por ello refiriéndome a horas/minutos/segundos.
Por otra parte, en esa época casi todo lo que hoy son casas, edificios o naves industriales eran bosque, árboles talados a veces por necesidad y a veces sin ella, pero que hoy solo podemos imaginar cuando miramos desde la muralla al horizonte. En aquella era la niebla solo reducía el campo de visión, pero cualquier ruido que se escuchara, como espadas, pasos, caballos, etc. disparaba la alarma con una única debilidad, la niebla.
Hoy la niebla es molesta, nos dificulta el campo de visión al volante, nos priva de bellos paisajes y poco más. Pero la niebla también es bella, y como prueba ahí teneis la foto. Eso sí, el paisaje caravaqueño, mires para donde mires, no se queda pequeño.
Antiguamente, en época medieval, los ojos de los soldados estaban tan agudizados que con un solo vistazo podían ver si el enemigo venía y calcular aproximadamente la distancia a la que se encontraban. Trae curiosidad saber que muchas veces esa distancia se media en unidad de tiempo, no por ello refiriéndome a horas/minutos/segundos.
Por otra parte, en esa época casi todo lo que hoy son casas, edificios o naves industriales eran bosque, árboles talados a veces por necesidad y a veces sin ella, pero que hoy solo podemos imaginar cuando miramos desde la muralla al horizonte. En aquella era la niebla solo reducía el campo de visión, pero cualquier ruido que se escuchara, como espadas, pasos, caballos, etc. disparaba la alarma con una única debilidad, la niebla.
Hoy la niebla es molesta, nos dificulta el campo de visión al volante, nos priva de bellos paisajes y poco más. Pero la niebla también es bella, y como prueba ahí teneis la foto. Eso sí, el paisaje caravaqueño, mires para donde mires, no se queda pequeño.
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22 de enero de 2010
Las Fuentes del Marqués al completo
Hoy le ha tocado a las Fuentes, y nada mejor que una presentación de fotografías con los muchos lugares que este luger nos ofrece. Las Fuentes del Marqués siempre ha sido un lugar bastante agradable para todo el mundo, un lugar lleno de incógnitas, misterios, leyendas e historias que dejan boquiabierto a la mayoría.
Las fuerzas telúricas están presentes en toda la zona, y eso no es que yo lo diga, sino que ya en el mundo antigua se hablaba de que en este sitio existían unas fuerzas que ofrecían fortaleza, vitalidad y bienestar a cualquiera que supiera sentirlas. Además, prueba de ello es el antigua hospital templario que esta fuente albergaba, situado en el actual Torreón de los Templarios, denominado así por lo mismo. A quien dice que ahí no hubo tal asentamiento...Eso no es del todo cierto. Ese lugar si que fue una especie de Urgencias de la época medieval, pero cuando se avanzó el límite de la frontera con los moros este lugar carecia de gente que acudía allí a salvar sus heridas, or lo tanto dejo de ser rentable y se abandonó. Siglos más tarde se restauró la torre, puesto que lo demás eran ruinas. También aquí hay que destacar que no solo lo importante es el río que marca el recorrido turístico, si no también el monte, los rápidos pluviales, los caminos y sendas, las cuevas del Marqués, y otros muchos lugares que nos harían perdernos. Hay que decirlo todo y es que aparte de todo esto, no se conserva prácticamente ni una décima parte de lo que este hoy paraje en tiempos medievales fue, y es una pena que tanto tirando al Norte, como al Sur, como al Este, como al Oeste no escontramos cercas y vayas limitadoras del terreno que para mí y muchos hace que sintamos encajonados en medio de la Naturaleza.
Dejando esas cuestiones aparte, visitar las Fuentes del Marqués hace que el cuerpo tome un respiro y pueda sentirse bien, por mucho estrés que lleve. Eso sí, una noche de luna llena en las Fuentes del Marqués pueden cambiarte la vida.
Las fuerzas telúricas están presentes en toda la zona, y eso no es que yo lo diga, sino que ya en el mundo antigua se hablaba de que en este sitio existían unas fuerzas que ofrecían fortaleza, vitalidad y bienestar a cualquiera que supiera sentirlas. Además, prueba de ello es el antigua hospital templario que esta fuente albergaba, situado en el actual Torreón de los Templarios, denominado así por lo mismo. A quien dice que ahí no hubo tal asentamiento...Eso no es del todo cierto. Ese lugar si que fue una especie de Urgencias de la época medieval, pero cuando se avanzó el límite de la frontera con los moros este lugar carecia de gente que acudía allí a salvar sus heridas, or lo tanto dejo de ser rentable y se abandonó. Siglos más tarde se restauró la torre, puesto que lo demás eran ruinas. También aquí hay que destacar que no solo lo importante es el río que marca el recorrido turístico, si no también el monte, los rápidos pluviales, los caminos y sendas, las cuevas del Marqués, y otros muchos lugares que nos harían perdernos. Hay que decirlo todo y es que aparte de todo esto, no se conserva prácticamente ni una décima parte de lo que este hoy paraje en tiempos medievales fue, y es una pena que tanto tirando al Norte, como al Sur, como al Este, como al Oeste no escontramos cercas y vayas limitadoras del terreno que para mí y muchos hace que sintamos encajonados en medio de la Naturaleza.
Dejando esas cuestiones aparte, visitar las Fuentes del Marqués hace que el cuerpo tome un respiro y pueda sentirse bien, por mucho estrés que lleve. Eso sí, una noche de luna llena en las Fuentes del Marqués pueden cambiarte la vida.
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21 de enero de 2010
La estación de trenes de Caravaca
En las fotografías se puede observar el estado actual de la estación de Caravaca, que se conserva realmente bien para el abandono que sufre y el deterioro físico al que constantemente está sometida. Ahora las antiguas vías del tren no es que no existan, sino que se podría decir que están sepultadas por capas de tierra y asfalto que hoy forman la Vía Verde, que es el nombre con el que se conoce al trayecto de las vías por los distintos pueblos y que este año, con empeño en que todo salga bien en 2010 (Año Santo y todo eso), han arreglado mejor, alumbrado en la zona de túnel, y mejorado la seguridad para que los perigrinos puedan hacer así su camino hasta Caravaca a pie, en bicicleta, a caballo e incluso a borrica si hace falta. Hay que decir también que hoy la estación sirve como un punto de referencia en el pueblo, casi como si englobara otro barrio o zona de Caravaca. Los jóvenes la tienen como su lugar de encuentro los fines de semana, aunque la pulcritud no sea su fuerte. y oyes el sonido de un tren
no te apures, no te asustes,
que tu no oyes los recuerdos
pero ellos a ti sí te ven.
Juan Carlos
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19 de enero de 2010
La cataratas de las Fuentes del Marqués
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18 de enero de 2010
¡Que Buena Vista!
He aquí un paisaje desde el que Caravaca se ve más que bien, con una buenavista, ingenioso nombre al que alguien otorgo a la urbanización que más abajo se encuentra. La urbanización es una cuesta donde su
mayor pendiente puede llegar a ser del 30% o más, por estar embutida enmedio de un monte.
Arriba del todo es la situación de la fotografía (pinchar para agrandarla) donde ya no existe el asfalto y donde en épocas de guerra muchas veces se decía: "Aquí tendremos una buena vista".
mayor pendiente puede llegar a ser del 30% o más, por estar embutida enmedio de un monte.
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